Consell de Mallorca - Favicon

ES

Webs de interés

Sala de prensa

Convocatorias de prensa

La mesa redonda «¿Qué supone ser Patrimonio Mundial?» reivindica el valor de la Serra de Tramuntana quince años después de su declaración

La mesa redonda «¿Qué supone ser Patrimonio Mundial?» reivindica el valor de la Serra de Tramuntana quince años después de su declaración

(30/06/2026)

  • Departamento de Presidencia

Los ponentes coinciden en que preservar la Serra significa mantener vivo un paisaje cultural en constante evolución, sin renunciar a los valores que motivaron su declaración como Patrimonio Mundial por la UNESCO

El Consell de Mallorca ha celebrado la mesa redonda «¿Qué supone ser Patrimonio Mundial?», una de las actividades organizadas con motivo del 15.º aniversario de la declaración de la Serra de Tramuntana como Patrimonio Mundial de la UNESCO. La jornada ha reunido al filólogo, escritor, investigador y guía cultural Tomàs Vibot; al economista, exgerente de Fomento del Turismo, exdirector del Consorcio Serra de Tramuntana y miembro del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS Internacional), Tomeu Deyà; y al director insular de Serra de Tramuntana del Consell de Mallorca y alcalde de Escorca, Toni Solivellas, para reflexionar sobre el significado de este reconocimiento internacional.

El conseller de Presidencia del Consell de Mallorca, Toni Fuster, ha inaugurado la jornada destacando que «todos creemos saber qué significa ser Patrimonio Mundial, pero es una pregunta que nos obliga a reflexionar». En este sentido, ha recordado que la Serra «no fue declarada Patrimonio Mundial por ser un espacio natural intocable, sino porque es un paisaje cultural, fruto de siglos de convivencia entre la naturaleza y la mano del hombre». Por ello, ha defendido que «el gran reto sigue siendo mantener vivo este legado, haciendo compatible su conservación». 

Durante la mesa, los participantes han coincidido en que ser Patrimonio Mundial va mucho más allá de un reconocimiento internacional. La UNESCO distingue aquellos bienes con un valor universal excepcional, un reconocimiento que conlleva también el compromiso de protegerlos, conservarlos y transmitirlos a las generaciones futuras. 

Los ponentes han recordado que la Serra de Tramuntana fue declarada Patrimonio Mundial como paisaje cultural por su valor universal excepcional, fruto de siglos de interacción entre el ser humano y el medio natural, reflejada en los marges de pedra en sec, la gestión tradicional del agua y la actividad agraria y ganadera que han modelado este territorio. 

Por su parte, Tomeu Deyà ha profundizado en el concepto de paisaje cultural, recordando que la Serra forma parte de una categoría patrimonial que se caracteriza precisamente por su carácter vivo y dinámico. «No es un patrimonio pasivo, como puede ser un yacimiento arqueológico. En el caso de la Serra, el valor universal excepcional se fundamenta en elementos patrimoniales como los marges, las conducciones de agua o los olivares, pero todos ellos fueron construidos para dar respuesta a una actividad agraria», ha explicado. 

En este sentido, ha defendido que la principal prioridad es garantizar la continuidad de esta actividad y permitiendo que evolucione. «Las personas no pueden vivir como hace cien, doscientos o quinientos años. La Serra debe poder evolucionar, pero preservando siempre los valores que justificaron su declaración como Patrimonio Mundial», ha concluido. 

A continuación, Tomàs Vibot ha destacado que «la declaración como Patrimonio Mundial es un reconocimiento que debe hacernos sentir orgullosos, pero, sobre todo, conscientes de que hemos heredado un patrimonio que tenemos el deber de conservar». Asimismo, ha defendido que la Serra necesita una planificación constante y una inversión continuada para preservar tanto el patrimonio agropecuario como el patrimonio etnológico y cultural. «Al fin y al cabo, la protección es lo que garantiza la conservación», ha afirmado. 

Por último, Toni Solivellas ha destacado que la declaración como Patrimonio Mundial representa también una gran responsabilidad. «En primer lugar, tenemos el deber de conservar los elementos patrimoniales que justificaron la declaración. Y, en segundo lugar, de impulsar y preservar los oficios y las actividades que, durante siglos, modelaron este paisaje y lo hicieron merecedor de este reconocimiento», ha afirmado. 

Solivellas ha señalado también que la declaración ha supuesto un importante impulso económico y turístico para la Serra de Tramuntana. En este sentido, ha defendido que «el gran reto es compatibilizar la preservación del patrimonio, la calidad de vida de la población local y una actividad turística sostenible», al tiempo que ha apostado por un modelo de desarrollo que permita a la Serra seguir evolucionando sin perder los valores que motivaron su reconocimiento internacional. 

La mesa redonda forma parte del programa de actividades impulsado por el Consell de Mallorca para conmemorar el 15.º aniversario de la declaración de la Serra de Tramuntana como Patrimonio Mundial de la UNESCO, una efeméride que pretende acercar a la ciudadanía el significado de este reconocimiento y reforzar el compromiso colectivo con la conservación de un paisaje cultural único.